En México, para muchas juventudes dar el salto al trabajo o sostener la continuidad educativa no depende sólo del esfuerzo individual: ocurre en un entorno de desigualdad social y un mercado laboral muy segmentado. De hecho, de acuerdo con estimaciones realizadas por la OCDE en 2023 reportaron que en México alrededor de 20% de jóvenes (15-29 años) no estudiaba ni trabajaba en ese momento, una condición asociada con vulnerabilidad y que, en el caso de muchas mujeres jóvenes, se cruza con una mayor carga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados.
En este escenario surge Jóvenes Construyendo el Futuro (PJCF): una apuesta ambiciosa por abrir oportunidades mediante hasta un año de experiencia en un centro de trabajo con tutoría, junto con apoyos como beca y seguridad social. La literatura disponible que ha estudiado el Programa mostró un punto crucial: el programa puede ser muy valioso cuando se implementa con compromiso, pero las experiencias de formación son muy desiguales según el tipo de centro, la calidad real de la tutoría y las “situaciones de aprendizaje” que viven las y los jóvenes.
Ese estudio también subrayó vacíos que hoy importan para la política pública: la dificultad para conocer con precisión qué se aprende, con qué estándares y, sobre todo, qué pasa después del egreso (empleo, continuidad educativa y trayectorias). Justamente ahí se ubica el sentido del proyecto actual: construir evidencia sólida sobre el “después”, para comprender resultados de mediano plazo y proponer mejoras realistas al programa.